La importancia y la necesidad de la previsión social

La Previsión Social es el conjunto de medios y acciones dirigidas a atender las necesidades de los integrantes de una sociedad, su finalidad es mejorar las condiciones sociales, económicas y humanas de la población mediante la protección de los individuos ante la pobreza, la enfermedad, el desempleo, la discapacidad o los problemas derivados de la vejez.

La Previsión Social es un mecanismo de protección proporcionado por los integrantes de la propia sociedad, ya que se financia por todos los ciudadanos a través del pago de impuestos. No deja de ser un mecanismo de protección solidario, donde la población económicamente activa ayuda a mantener a aquellos que no pueden trabajar, siendo este, el que justifica nuestro actual sistema público de pensiones basado en un principio, entre otros, de reparto, donde las cotizaciones de los trabajadores en activo financian las prestaciones existentes en ese momento.

A raíz de la Primera Revolución Industrial surge la inquietud por parte de la clase trabajadora, dado que empiezan a ser conscientes de la des cobertura existente frente a las largas jornadas de trabajo, a los reducidos salarios y a la ausencia de obligatoriedad por parte de los empleadores a solventar los gastos producidos por enfermedad o accidentes de trabajo, siendo estas las causas principales por lo que salen a escena los sistemas iniciales de protección, siendo estos:

  • El ahorro privado consistente en reservar parte de los ingresos ordinarios, siendo este difícil de mantener en épocas de crisis, cuando los salarios de los trabajadores a veces no permiten ni cubrir las necesidades básicas de la familia.
  • El mutualismo se basa en la asociación entre miembros de determinadas colectividades para asumir riesgos tales como la vejez, la invalidez, la enfermedad y la muerte, a través de aportaciones económicas de sus miembros.
  • El seguro privado como un contrato de derecho propio en virtud del cual, mediante el pago de una prima estimada, en función del riesgo asumido por la aseguradora, se obligaba al pago de un capital o indemnización al producirse el evento cuyo riesgo es objeto de cobertura.

Por otro lado surge la Asistencia Social con el fin de solventar el problema de la indigencia nacido a raíz de la primera revolución industrial.

Hace 130 años, Alemania se convirtió en el primer país del mundo en adoptar un programa de seguro social para la vejez, diseñado por Otto Von Bismarck. Las motivaciones del canciller alemán para introducir el seguro social en Alemania fueron promover el bienestar de los trabajadores, con la finalidad de que la economía alemana siguiera funcionando con la máxima eficiencia, y eludir la demanda de opciones socialistas más radicales.

En España aparecerá la Ley de Accidentes de Trabajo el 30 de enero de 1900, considerada como la primera ley de la Seguridad Social, introduciendo por primera vez la responsabilidad objetiva del patrón por los accidentes laborales sufridos por sus trabajadores. El empresario es siempre responsable de los riesgos creados por el mero funcionamiento de la empresa.

Posteriormente, surgirán los seguros sociales ofertando cobertura obligatoria de carácter público o semipúblico trasladada a otros riesgos sociales distintos del accidente de trabajo, como, en la actualidad, la enfermedad común, la vejez, la jubilación, las cargas familiares o el desempleo. El Estado asume, así, un deber de protección contra los riesgos sociales sufridos por los trabajadores, incluso en el caso que estos riesgos no guarden ninguna relación con el trabajo desarrollado.

Hoy en día, en la mayoría de los países, el modelo de previsión social está configurado en base a tres niveles:

  • Nivel básico o no contributivo: es aquel que otorga una prestación asistencia a todas aquellas personas que no han aportado al sistema o en su defecto las aportaciones han sido insuficientes para poder tener acceso a una prestación contributiva. La finalidad del nivel no contributivo es que antes situaciones de necesidad todas las personas tengan un cierto nivel de cobertura que asegure, al menos, su bienestar.
  • Nivel profesional o contributivo: el Estado garantiza una serie de prestaciones para proporcionar protección suficiente frente a determinadas situaciones tanto a las personas que realicen una actividad profesional como a los miembros dependientes de la unidad familiar. La gran diferencia con respecto al nivel asistencial es la fuente de financiación; el primero es financiado a través de los presupuestos generales del estado, vía impuestos, y este, principalmente, a través de las cotizaciones sociales con las aportaciones realizadas tanto por el empleado y como el empleador.
  • Nivel complementario: es una cobertura complementaria, nunca sustitutiva, cuya finalidad es poder mantener el nivel de vida una vez se produzcan ciertas contingencias. Es lo que conocemos como Previsión Social Complementaria Empresarial (2º pilar) e Individual (3º pilar). El segundo pilar poder ser, en algunos países, semi obligatorio u obligatorio fomentando en el ámbito empresarial la capitalización individual o colectiva de los trabajadores. El tercer pilar es meramente un sistema de capitalización individual voluntario que se concreta en un ahorro periódico y de largo plazo.

La Previsión Social Complementaria se ha convertido en un instrumento vital para garantizar el nivel de vida de las personas en un Estado de Bienestar que está evolucionando profundamente a raíz de los cambios demográficos, sociales y económicos.

Julio Fernández García / Socio – Fundador de JFG Consultores

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