Elecciones generales o comience a rascarse el bolsillo, ¡pero bien!

Hemos celebrado recientemente unas elecciones generales marcadas por una crispación sin precedente, donde los temas económicos han pasado a un segundo plano.  Desde mi punto de vista dos son los grandes problemas económicos a los que se enfrenta este país:  envejecimiento de la población y el cambio hacia un mundo digital.  Desgraciadamente poco o nada he visto, más allá de ciertas citas que no son más que brindis al sol.

 Después de ver los resultados, con las urnas a punto de volver a llevarse a los colegios electorales, una de las preguntas que más se repite es: ¿cuáles son las tareas del próximo gobierno?  Me centraré exclusivamente en el aspecto económico del único que creo modestamente puedo opinar.  Ante la cuestión me quedo sorprendido, sino pienso si me están tomando el pelo.  Me explico con el programa que ha aupado a Pedro Sánchez a la Moncloa, el futuro gobierno no tiene ningún punto pendiente, lo tenemos los contribuidores fiscales al sostenimiento de una barra libre sin precedentes de promesas.

 Esta vez y a diferencia de la victoria por enorme mayoría absoluta del Partido Popular de Mariano Rajoy, no cabe llevarse a engaño, los que tienen que prepararse y tomar nota son los sujetos pasivos.  El alza impositiva contenida y detallada en el programa del PSOE del doctor Sánchez, me resisto a considerar a este partido tan solo como PSOE, es tanto o más punitivo que lo de Rajoy y Montoro.  Eso sí, no han engañado a nadie, por tanto, a dar una vuelta de tuerca equiparable a la del Sr. Montoro, eso sí esta vez sin la excusa de intervención por parte de Bruselas.

 Como es la primera incursión del blog una de las primeras medidas que se está ya mirando y revisando son los planes de pensiones y fondos de pensiones, la previsión voluntaria.  Pues bien, empiezan a aparecer ya globo sondas y artículos en medios de comunicación de toda índole de ideología política, de suprimir la deducción, dentro de unos límites absolutos y relativos, a los planes de pensiones. 

Esta campaña electoral, desde mi modesto punto de opinión, ha sido una ola al disparate y al esperpento.  Cuando un posible gobierno promete, promete y promete son los ciudadanos los que pagan el convite.  Los primeros, por lo que parece van a ser trabajadores, sí trabajadores que con un gran esfuerzo ahorran voluntariamente para su jubilación. 

Hombre ese PSOE, ¿dónde queda la O de obrero?, que es lo que no entiende de la parte de las pensiones.  Siempre pensé que la jubilación era una cosa de obreros, de trabajadores, de gente donde la mayor parte de su renta viene del trabajo ya sea dependiente o independiente.  Eso sí esta izquierda, insisto nada que ver con la de otras épocas, dice que ahorrar para la jubilación es cosa de ricos.  Les pregunto: ¿me pueden decir que verbo conjuga los nombres pensión y rico?.  He leído y releído nuevamente a Marx y otros ideólogos que fundamentan el pensamiento de este tipo de ideología y poca o nada encuentro para diferenciar a trabajadores, currantes, por su nivel de salario.  Bueno durante épocas, ese PSOE que añoro y al cual respeto, buscaba incrementar los salarios.  Ese PSOE ha desaparecido en aras del populismo más barato, de la mendicidad de votos por ocupar una cama en la Moncloa con colchón nuevo, el asiento de un Falcon o una hipoteca para la compra de una dacha en Galapagar.

 ¿Desde cuándo el complemento a la pensión, el interés por el mismo es cosa de ricos?

Miguel Ángel Bernal / Consultor

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